lunes, 14 de marzo de 2016

El primer trimestre del gobierno macrista: ¿y el freno a la inflación?

15/03
-> Hoy escuché a las 20 horas el programa Partida doble por radio UBA, conducido por Norberto Lema. En esta oportunidad contó con la presencia de Oscar Cetrángolo, Andrés López y Sebastián Katz. El tema a tratar fue inflación y crecimiento económico.

En primer lugar, se analizó la ‘’herencia K’’. Se estimó que entre 2011-2015 las exportaciones declinaron en u$s 27.000 millones por un contexto externo desfavorable (caída de precios internacionales de materias primas), se restringió fuertemente a las importaciones obligando a la presentación de las conocidas Declaraciones Juradas Anticipadas de Importaciones (DJAI) y se acentuó el déficit en las cuentas fiscales asociado a la perdurabilidad y ampliación de subsidios con destino a rubros varios. Luego, se enunciaron las medidas que Cambiemos tomó en su primer trimestre de gobierno para comenzar a dar solución a estas problemáticas: devaluación (aumento del tipo de cambio) para equilibrar la Balanza Comercial (X-M), supresión de las DJAI y la actualización de las tarifas del servicio de luz alcanzado en una proporción significativa por subsidios.

Luego, se interrogó sobre por qué las devaluaciones en Argentina se trasladan automáticamente a precios. Una posible respuesta indica que los argentinos estamos tan pendientes de la cotización del dólar no por un factor cultural, sino por una suma de experiencias acumuladas. Ante la inestabilidad de nuestra economía, el dólar actúa como elemento coordinador. Países latinoamericanos como Chile, Uruguay, Perú y Colombia, a pesar de contar con un sistema financiero dolarizado, la moneda extranjera es cada vez un factor menos relevante ya que las inestabilidades no ocurren entre períodos de tiempo breves, sino más bien en plazos cada vez más extensos. En ellos, la devaluación provoca una caída del salario en términos de dólares, pero el salario en términos internos se mantiene sin modificaciones. Esto ocurre porque el clima político y económico en ellos es de confianza, seguridad y credibilidad en las instituciones públicas y moneda local.
Por último, consultoras privadas estiman la inflación argentina para este 2016 en torno a un 35%. El país heredado, ¿arranca nuevamente? ¿Cuáles serían las distintas alternativas para lograr el gran empujón?  

La primera opción sería que el contexto internacional cambie y mejoren los precios internacionales, situación con bajas expectativas. Otra opción podría ser la reducción de importaciones, también dificultosa. Por último, lo más viable sería aumentar trabajosamente el volumen de exportaciones. ¿Cómo? Invirtiendo en infraestructura. Fomentando los cambios tecnológicos necesarios. Dando trabajo (mejora de los factores productivos). Esto nos permitirá ‘’vivir con lo nuestro’’, pero creciendo y permitiéndonos pagar las deudas tomadas.



-> Inflación: tipos y políticas antiinflacionarias.

El cuatrimestre pasado cursé la materia Macroeconomía y Política Económica, en la que aprendí información sobre la inflación que pretendo compartirles en esta nota. Aquí vamos.

La inflación es el incremento sostenido y generalizado de los precios. Generalizado quiere decir que el incremento no ocurre sólo en un producto, sino que ocurre en varios bienes y servicios de una canasta de consumo. Sostenido quiere decir que no ocurre durante una semana, sino que se extiende durante un tiempo.

Hay varios tipos de inflación.

La inflación de demanda es aquel incremento de precios que ocurre por un exceso de personas que quieren adquirir el mimo producto. Cuando muchas personas quieren comprar carne, por ejemplo, y no hay disponibilidad de tanta carne en stock, los precios suben.

Luego, la inflación de oferta es aquel incremento de precios que ocurre por una escasez de bienes generada por el productor, que se traslada a precios. O sea, el stock es bajo. Hubiere o no demanda hacia estos bienes, los precios son altos.

Después, la inflación estructural es aquella producto de la propia estructura productiva argentina. Nuestro país es exportador de materias primas, y debe importar manufacturas. Cuando el valor de importaciones es más alto que el valor de exportaciones, ocurre un déficit comercial que suele corregirse con una devaluación. La devaluación es un incentivo al agropecuario para que exporte. Para colocar su producto en el mercado local, querrá obtener la misma retribución que en el mercado externo, por eso lo cobrará más caro en el mercado local. Demos un ejemplo.

Precio interno de la carne $100. Precio externo de la carne u$s10. Tipo de cambio 1u$s = $10.
Devaluación y el tipo de cambio se ubica en 1u$s = $15.
Precio externo de la carne u$s10. Precio interno de la carne $150.

En el ejemplo anterior vemos que el exportador vendía carne por u$s10, y obtenía $100 liquidando esa exportación en Argentina. Por lo tanto, esos $100 son los que cobraba al mercado interno. Luego de la devaluación, el exportador sigue vendiendo carne por u$s10, pero ahora liquida esa exportación en Argentina por $150, valor que querrá cobrar en el mercado local.

Existe también la inflación de puja distributiva. Al ya existir un clima inflacionario, el trabajador o proveedor de la mano de obra puja con el capitalista para que éste le otorgue un aumento salarial y recupere el poder adquisitivo que había perdido por la inflación. El capitalista le aumenta su salario, pero incrementa los precios de sus productos para no verse afectadas sus ganancias.

Por último, la inflación inercial es aquella que ocurre por el sólo hecho de, por así decirlo, ‘’planes inflacionarios’’.  Un claro ejemplo es el contrato de locación que se firma por un período de dos años, y en el que se prevén aumentos en el alquiler por inflación.

Ahora bien. En Economía se pueden tomar decisiones de corto y largo plazo.

Las decisiones de corto plazo se observan a través de políticas de ‘’demanda agregada’’.  Son aquellas relacionadas al consumo, inversión, gasto, exportaciones e importaciones. Su incentivo tiene efectos inmediatos en el corto plazo, y son políticas que toman muchos gobiernos para atribuirse el éxito. Su aplicación resultará en un desempleo bajo, pero una inflación alta.

Las decisiones de largo plazo se observan a través de políticas de ‘’oferta agregada’’. Son aquellas relacionadas a incorporación de nuevas tecnologías, inversión en educación y capital humano, e inversión en factores de la producción. Su incentivo tiene efectos en el largo plazo, y son políticas que no resuelven problemáticas coyunturales y que los gobiernos no suelen tomar porque no serían considerados como logros suyos, sino atribuibles a gobiernos futuros. Su aplicación resultará en una inflación baja, pero un desempleo elevado.

Las reglas claras: ¿se puede bajar la inflación? Sí, a costas de un desempleo elevado. ¿Se puede mantener a todos empleados? Sí, a costas de una inflación elevada. La teoría macroeconómica y su estudio dice que los gobiernos cuando asumen aplican políticas relacionadas a una menor inflación (y un mayor desempleo), y cuando se acercan las elecciones legislativas aplican políticas relacionadas al pleno empleo (y una mayor inflación).

La curva de Phillips es aquella que mide la relación inflación/desempleo. Esta relación siempre fue indirecta hasta que, a mediados de los ’70, la crisis del petróleo incrementó su precio y contrajo la oferta, lo que provocó más inflación y más desempleo (estanflación).
Luego de esa gran crisis de la teoría macroeconomía, los economistas Milton Friedman y Robert Lucas modificaron el pensamiento económico. Friedman afirmaba que los individuos miraban qué inflación tuvo lugar en el pasado y proponían un número mayor con el objetivo de incrementar sus salarios en esa proporción (expectativas adaptativas). Lucas, años después, planteó que los individuos pensaban de manera racional acerca de lo que sucedería en el futuro y que tomarían sus decisiones en base a las políticas fidedignas que el área económica tenga en cartera (expectativas racionales). Aquí una nueva regla: ¿se puede bajar la inflación sin un desempleo elevado? Sólo con el planteo y ejecución de políticas fidedignas. Fidedignas quiere decir creíbles, seguras, confiables.


La teoría dice que la inflación es un fenómeno estrictamente monetario. ¿Qué quiere decir esto? Que su principal causa es la emisión de dinero. El dinero se produce en una proporción mayor a la producción de bienes y servicios, eso es inflacionario. ¿Cuáles serían políticas fidedignas? Un Banco Central anunciando una clara política antiinflacionaria. Alfonso Prat Gay, ministro de Hacienda y Finanzas Públicas, fijó la inflación de 2016 en un 25%. Mientras tanto, las paritarias de los docentes fijaron incrementos salariales en el orden del 40% y los plazos fijos para montos más chicos rondan el 26,5%. ¿Cerramos 2016 con 25%? ¿Llegamos?

martes, 8 de marzo de 2016

[HISTORIA] Deuda Externa Argentina-1976 a 2005.

-> En una nota anterior había comentado la lectura de un texto del Museo de la Deuda Externa, sito en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. En esta oportunidad les propongo ampliar esa información con otro de esos textos, conocido como D.E.U.D.A. Un dibujo argentino.

Entre 1976 y 1983 tuvo lugar en nuestro país el conocido Proceso de Reorganización Nacional. Durante éste, la presidencia estuvo a cargo de Jorge Rafael Videla, Roberto Eduardo Viola, Leopoldo Fortunato Galtieri y Reynaldo Bignone. Mientras tanto, el área económica era conducida por José Alfredo Martínez de Hoz.

A mediados de la década del ’70, los países exportadores de petróleo (OPEP) decidieron triplicar los precios de éste, lo que les provocó un excedente de liquidez. Tenían tanto dinero que no sabían dónde colocarlo para que no ocurriera una desvalorización. Los países desarrollados no eran los indicados, por lo que se decidió colocarlos a la banca extranjera. La banca extranjera lo ofreció a los países latinoamericanos, que lo recibió gustoso visto sus bajas tasas de interés.

El proceso de endeudamiento en Argentina durante el período del gobierno de facto era el siguiente: la banca transnacional prestaba dinero a las empresas públicas (aumenta el pasivo externo), las empresas públicas cedían este dinero el Banco Central de la República Argentina, el BCRA prestaba el dinero a especuladores, los especuladores depositaban el dinero en la banca transnacional (aumentan los activos externos). Este proceso, como puede observarse, beneficiaba a unos pocos y estaba garantizado por seguros de cambio y por la estatización de la deuda privada.

En 1979, Estados Unidos decidiría triplicar las tasas de interés, lo que provocaría una situación de ‘’deudores morosos’’ y más adelante ‘’deudores incobrables’’ a los países latinoamericanos que poseían una abultada deuda. La deuda que se tomó entre 1975 y 1983 lleva el nombre de ‘’deuda vieja’’ y se utilizó en un 44% para el financiamiento de la evasión de capitales, en un 33% para el pago de intereses y en un 23% para la compra de armas y de importaciones no registradas.

En 1983, retornaría la democracia a nuestra Argentina de las manos de Raúl Alfonsín. Durante su campaña, prometía una clasificación de la deuda legítima y deuda ilegítima. Afirmaba que sólo pagaría la deuda que se investigara y reconociera como legítima. Más adelante, las investigaciones darían como resultado que la deuda ilegítima era una cantidad de dinero que no valía la pena no pagarlo.

Durante su gobierno, estuvo a cargo del área económica Bernardo Grinspun (1983-1985) quien proponía una independencia total del Fondo Monetario Internacional y que le costó un 626% de inflación. En 1985 y hasta el final del mandato de Alfonsín, reemplazaría a Grinspun Juan Vital Sorrouille, quien llevaría adelante el Plan Austral: se reemplazan los pesos por los australes. Además, cumpliría condiciones del FMI cuando decide aplicar controles de precios, congelamientos salariales y un compromiso de no emisión monetaria. Más adelante, pondría en práctica el Plan Salvataje Primavera (un acuerdo de precios con quienes los fijaban), que derivó en un default en 1988 y en un clima de recesión, pobreza e inflación. Alfonsín debió abandonar su función en el Ejecutivo meses antes de diciembre de 1989.

En 1989 asumió a la presidencia Carlos Saúl Menem. Entre las medidas más resonantes del nuevo gobierno se encontró la Ley de Convertibilidad, impulsada por su ministro de Economía Domingo Felipe Cavallo. La convertibilidad consistía en la compraventa de dólares por parte del Banco Central a una tasa de cambio fija, el compromiso de no emisión de base monetaria, la apertura comercial externa y la libre entrada de capitales. Se creía en él como un mecanismo contra la lucha antiinflacionaria. De esta manera, el endeudamiento externo ya no se utilizaba para el beneficio de unos pocos, sino que se utilizaba para mantener el modelo: se exportaba barato, se importaba caro y la balanza comercial arrojaba numerosos déficits.

En 1992, el Plan Brady impulsado por Cavallo consistió en una reestructuración de deuda relacionado a: se blanqueó la deuda ilegítima; los tenedores de bonos estaban ahora dispersos y anónimos, en lugar de concentrarse en entidades bancarias; los tenedores de bonos se aseguraban el cobro de intereses atrasados por una cláusula en los mismos con legislación en la justicia de los Estados Unidos.

El Plan Brady en números fue así: los títulos por el clima recesivo cotizaban a un 18% de su valor nominal, es decir, 3762 millones de dólares.  Cavallo reconoce estas deudas a su valor nominal del 100%, es decir, 29.900 millones de dólares, que se componen 29.900 millones de capital y 9000 millones de intereses. De los 29.900 millones, se reconoce una quita del 35% sólo por 7500 millones. De los 9000 millones, se pagan en efectivo 400 millones y en bonos a 12 años 8600 millones.

En 1998, el comienzo de una recesión y las acusaciones de corrupción hacia el presiente, apresurarían su salida del gobierno. En 1999, asumió Fernando de la Rúa (UCR+FREPASO). En el área económica, José Luis Machinea prometió honestidad, la continuidad de la Convertibilidad y el déficit cero (recortando gastos administrativos, incrementando impuestos y reduciendo salarios entre un 12% y un 15% a la administración pública). Para ello, recurrió el Blindaje: un préstamo de 32.700 millones de dólares, del que podrán saber más en descripción.

Meses después, Ricardo López Murphy se hizo cargo de Economía y recortó gastos administrativos y presupuesto hacia universidades. Su gestión fue sumamente criticada, por lo que tuvo que renunciar. Finalmente, volvió Domingo Felipe Cavallo quien ratificó la política de déficit cero e implementó el Megacanje. En éste, se refinanciaron los vencimientos correspondientes a los siguientes cinco años y se canjearon bonos por otros con mayores plazos. Para ello, se tomó deuda por 10.000 millones de dólares. Siempre desde el comienzo de la Convertibilidad se dijo que los medios de comunicación ayudaron a que la población no se sublevara. Parece que a esta altura, la población notó lo que realmente sucedía, lo que le generó un clima de descontento y frustración. Esto provocó que todos recurran a las instituciones bancarias a retirar sus depósitos. Y aquí llegó el Corralito, el Cacerolazo y el Estado de Sitio.

Sucedieron a De la Rúa, Ramón Puerta, Adolfo Rodriguez Saá (quien anunció el default de 2002), Eduardo Camaño y Eduardo Duhalde (quien anunció la pesificación y continuó con los ajustes).

Los saldos luego de las dos gestiones de Menem, De la Rúa y aquellos que gobernaron fruto de la Ley de Acefalía fueron: tipo de cambio sobrevaluado, extranjerización del aparato productivo, desocupación del 22%, 19 millones de pobres (9 millones de indigentes), sistema productivo desarticulado y sistema financiero destruido.

En 2003 llegaría al gobierno Néstor Kirchner. Entre sus logros de gobierno se encontraron una política devaluatoria para no generar atrasos cambiarios; el crecimiento del Producto Bruto Interno en cifras cercanas al 10%; un incremento de 86% en las exportaciones entre 2003/7; un superávit comercial promedio de 12 millones de dólares entre 2003/7; la reducción paulatina y significativa de la pobreza, el desempleo y las importaciones; y una relación PBI/deuda que desciende de un 151% en 2002 a un 64% en 2007.

El crecimiento de las exportaciones permitió que por primera vez en la historia argentina, la deuda externa se pagara con recursos genuinos y no con la toma de más deuda. El 15 de diciembre de 2005, Argentina paga al FMI 9810 millones de dólares, finalizando más de medio siglo de dependencia con este organismo y celebrando la soberanía económica y el fin de los condicionamientos por parte de éste.


Lamentablemente, esto no se terminó acá. Aún quedaron 81.800 millones defaulteados, a los que se propuso reestructurar con la emisión de nuevos bonos con una compensación adicional sujeta al crecimiento del PBI. El 76,15% aceptó (62.500 millones de dólares), a quienes se acordó pagar 35.500 millones de dólares (quita del 57%).






viernes, 4 de marzo de 2016

Sobre el aumento en la tarifa del subte. ¿Tarifazo?

-> En junio, la tarifa del subte pasaría a $7,5. ¿Injusto?




Como todos sabemos, desde hace bastantes años, el transporte público está subsidiado para que el consumidor no tenga que afrontar una tarifa que represente un porcentaje considerable de sus ingresos y para no dejar excluida a la población carente de recursos económicos.

Yo comencé a utilizar activamente el subte cuando tuve que viajar a la Facultad de Ciencias Económicas, en el barrio porteño de Balvanera, con motivo de rendir materias correspondientes a un programa de educación a distancia. La tarifa del subte estaba en 2013 $2,50, hasta que en noviembre de ese año se incrementó a $3,50.

Luego por un período de tiempo bastante largo, al no cursar materias en la respectiva facultad, dejé de viajar.

Retorné en agosto de 2015, con una tarifa de $4,50 que se mantiene hasta la actualidad.

La política económica del nuevo gobierno está dirigida a disminuir el Gasto Público con destino subsidios al transporte público, y quiere actualizar las tarifas a $7,5 que regirían, previa audiencia pública, desde el mes de junio. ¿Es caro?

MES/AÑO
TARIFA ANTERIOR
TARIFA ACTUAL
INCREMENTO PORCENTUAL
INFLACIÓN AÑO/S ANTERIOR/ES
TARIFA TÉCNICA
01/2012
1,10
2,50
127%
22%

11/2013
2,50
3,50
40%
25%
7,47
03/2014
3,50
4,50
29%
27%
10,26
2015





04/2016
4,50
7,50
67%
75%

TOTAL


585%
239%


Los incrementos acumulados se corresponden con la inflación y son mayores a ella. Esto quiere decir que el Estado aporta cada día menos a través de Gasto Público un subsidio.

La tarifa real publicada en el Boletín oficial en 2014 es de $10,26. Es decir, pagando $7,5 a partir del próximo abril estaríamos cubriendo un 73% de la tarifa real. Nos seguirían subsidiando.

Es importante comentarles que en Europa, la tarifa del subte es de 1,50 euros. Vamos a hacer la cuenta de a cuántos pesos argentinos corresponde esta tarifa.

1 euro = $17,65 al tipo de cambio vendedor de hoy, 04/04/2016.

1,50 euros x $17,65 = $26,48.

En Europa no hay subsidios al transporte público y se pagan los $26,48.

Ahora vamos a ver a cuántos dólares corresponden los $26,48 que se pagan en Europa sin subsidios, y a cuántos dólares corresponden los $4,50 que pagamos en nuestro país con subsidios.

$4,5 / $15,06 = 0,30 u$s. Con la tarifa actualizada de los $7,5, serían $7,5/ $15,06 = 0,50 u$s.

$26,48 / $15,06 = 1,76 u$s.

El salario mínimo vital y móvil de Europa ronda los 700 euros, que se corresponden con $10.542. Mientras tanto en Argentina el salario mínimo vital y móvil ronda los $6.060. Es decir, un 57% del salario mínimo europeo. Por motivarme a hacer cuentas, la tarifa del subte argentina (que busca ser inclusiva para que todos los argentinos podamos viajar) debiera aproximarse al 57% de la tarifa europea. $26,48 x 57% = $15,09. Esta tarifa tal vez sea acorde a los $10,26 actualizados a 2015.

Podríamos hacer también otro tipo de cálculos. Cuarenta viajes son la cantidad que un trabajador, yendo y viniendo a su actividad laboral, gasta mensualmente en el servicio de subterráneo. En Europa, 1,5 euros x 40 viajes = 60 euros mensuales, que representan 60 euros / 700 euros = 9% del salario mínimo, vital y móvil. En Argentina, $7,5 x 40 viajes = $300 mensuales, que representan $300 / $6.060 = 5% del salario mínimo, vital y móvil. Es decir, el servicio europeo es más caro que el argentino y su tarifa representa una porción mayor de salario mínimo en comparación con nuestro país. ¿Cuál sería la tarifa del subte argentino que igualaría a la tarifa del subte europeo?

$X x 40 viajes = 9% de $6.060

X = $545 / 40 viajes -> $13,63.

Nuevamente, los $13,63 podrían ser acordes a la tarifa técnica actualizada para el año 2015.

Nos la siguen regalando.

miércoles, 2 de marzo de 2016

[HISTORIA] Deuda Externa Argentina- 1810 a 1983.

-> Muchas veces se dice que la deuda externa de nuestro país es una estafa. Yo les propongo ahondar un poco en los créditos que Argentina tomó desde sus inicios y destacar su crecimiento exponencial durante algunos años particulares. La información proviene de la historieta ‘’En deuda 2: los imperios contraatacan’’, publicada por el Museo de la Deuda Externa de la Facultad de Ciencias Económica de la UBA. Allá vamos.



En el año 1820 durante el gobierno de Martín Rodríguez con Bernardino Rivadavia y Manuel José García a cargo de los asuntos económicos, se encomendó a John Parish Robertson y a Félix Castro la negociación de un crédito a la Casa Baring Brothers en Inglaterra. Las dos personas a cargo de economía fueron conocidas por su ideología librecambista, monopolizadora y usufructuaria. Argentina reconoció una deuda de 1.000.000 de libras esterlinas, de las que sólo recibió 550.000 libras debido al descuento de comisiones, intereses adelantados y colocación al 70% de su valor nominal. Este crédito se terminó pagando en el año 1904, 80 años después de su toma, por un valor de 4.757.000 libras esterlinas (8,65 veces más de las 550.000 libras recibidas).

Desde el año 1868 y hasta 1874, durante la presidencia de Nicolás Avellaneda y con Lucas González a cargo de las decisiones económicas, la deuda se incrementó de 4.777.660 libras esterlinas a 14.479.408 libras (3,03 veces más de su valor inicial). La gestión de González se caracterizó por la aplicación de ajustes, su política de déficit cero, la suspensión de obras públicas y los atrasos en el pago de salarios.

En los famosos años 30, durante los gobiernos de facto de Agustín Pedro Justo y José Félix Uriburu y asesorados en el área económica por Federico Pinedo, se creó el Banco Central de la República Argentina, se creó también el Instituto Movilizador de Inversiones Bancarias y se reconstruyeron exitosamente relaciones con Gran Bretaña. Luego del período de gracia de nuestro país hacia Europa conocido como el granero del mundo, en el que colocábamos sin problemas nuestras exportaciones agrícolas, llegó una época donde se adoptó el proteccionismo. Esto indica que los países europeos protegían a su industria local y priorizaban el intercambio de bienes con sus colonias, a través de la firma de acuerdos. De esta manera, y visto la dificultad para ingresar manufacturas, Argentina comenzó a producirlas aplicando el modelo ISI (industrialización por sustitución de importaciones).

Más adelante, en el año 1946 cuando Juan Domingo Perón accede a la presidencia, se rompen relaciones con Gran Bretaña y se pagan 264.300.000 dólares, cancelando prácticamente la totalidad de la deuda argentina. Por primera vez en nuestra historia, se proponía un modelo de autonomía económica y Argentina se convertía en un país acreedor (prestaba dinero en vez de pedir prestado).
En 1955, un Golpe de Estado remueve de su cargo a Perón y en 1956 la Argentina ingresa al Fondo Monetario Internacional, contradiciendo a la política nacionalista impulsada durante años anteriores.

En 1958, el gobierno de Arturo Frondizi se caracterizó por trabajar por el autoabastecimiento petrolero, promocionar el sector agropecuario, liberalizar importaciones y limitar las políticas industriales que Argentina intentaba llevar a la práctica.

Cuatro años después, en 1962, José María Guido es presidente de Argentina y Federico Pinedo junto a Álvaro Alsogaray lideran el equipo económico. Argentina retorna a una ideología liberal, transcurriendo durante esos años un período negro. Aquí es cuando se conocieron frases como ‘’hay que pasar el invierno’’, indicando que luego vendrían nuevos aires y nuestro país volvería a crecer. Desde 1962 y hasta 1963, la deuda pasó de 1.868.000.000 dólares a 2.100.000.000 dólares.

En 1963 llegaría al poder Arturo Illia. Durante su presidencia, Argentina no tomó nuevos préstamos y rechazó las imposiciones del FMI. Además, Argentina se desendeudó de los 2.100.000.000 dólares que debía a 1.762.000.000 dólares.

El gobierno de Illia sería tan criticado que un nuevo Golpe de Estado lo derrocaría en 1968, año en el que asume Juan Carlos Onganía (nacional clerical) con Adalbert Krieger Vasena (liberal proimperialista) en Economía. Los resultados de su política fueron reducción de salarios, supresión de las horas extras y devaluación del 40%. La deuda de nuestro país pasó de 3.394.000.000 dólares en 1968 a 6.082.000.000 dólares en 1972.

En el año 1973 y hasta 1976, durante las presidencias de Héctor Cámpora, Juan Domingo Perón y María Estela Martínez, el Estado volvió a participar activamente en la economía del país y se aplicaron fuertes políticas a la promoción de exportaciones industriales. Hacienda estaba conducida por José Ber Gelbard. La deuda pasó de 6.300.000.000 dólares (1973) a 8.000.000 dólares (1974).


Como siempre en Argentina, y ésta sería la última vez, un Golpe cívico-militar inicia un 24 de marzo de 1976 el conocido Proceso de Reorganización Nacional. José Alfredo Martínez de Hoz, a cargo de los asuntos económicos y con frases como ‘’crecer hacia afuera’’ y ‘’aprovechar el bajo costo argentino’’, aplicó un modelo financiero (contrario a un modelo industrial) y multiplicó por tres la deuda argentina, de 9.141.000.000 dólares en 1976 a 27.162.000.000 dólares en 1980. El ingreso de tanto dinero a la Argentina fue producto del aumento en los precios del petróleo y del excedente de liquidez (mucho dinero) que tuvo lugar en estos países. Abrir la economía, privatizar empresas, reducir salarios y bajar el Gasto Público fueron las medidas más resonantes de aquellos años. En 1983 la deuda alcanzaría los 45.000.000.000 dólares.

domingo, 28 de febrero de 2016

[ACTUALIDAD] Deuda Externa Argentina- diciembre 2015 a hoy

-> Hoy el programa radial Partida Doble de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, hizo hincapié en la Deuda Externa y contó con la participación de los economistas Javier Finkman y Sebastián Katz. Aquí algunos de los tips más importantes de los que se habló.

Mientras que luego de la salida de la convertibilidad el ratio deuda/PBI era de 140%, en la actualidad el ratio deuda/PBI se ubica en torno al 20%. Esto representa un logro del gobierno kirchnerista que se debe reconocer.

En el año 2005 se decidió negociar con los tenedores de bonos defaulteados en 2002 cuánto se les iba a pagar. La propuesta consistió en 30 centavos por cada dólar defaulteado. Aceptaron el 76% de los acreedores. Más adelante, en 2010, se reabrió la reestructuración de bonos y se sumó un 17 a la propuesta inicial. Es decir, quedó un 7% afuera que el gobierno kirchnerista denominó Buitres.

De aquel 7%, algunos se enjuiciaron con nuestro país. No así otros. La propuesta del gobierno actual contiene una quita de entre el 25% y 30% sobre el monto que figura en el fallo contra nuestro país. A los poseedores de ''sentencia monetaria'' les corresponderá cobrar entre un 200% y 400% sobre el capital original, mientras que a los sin sentencia se les pagará un 150% sobre capital original (100% de capital + 50% de intereses acumulados a una tasa del 3% anual). El pago a este 7% se corresponde con una cifra cercana a los 12.000 millones de dólares, para lo cual el gobierno planea la emisión de bonos. La cláusula RUFO, que impedía mejorar las ofertas de buitres a costas de los bonistas ingresados en los canjes, terminó en diciembre del año pasado.

Además del pago a los fondos buitre, se planea la emisión de deuda  por entre 5 y 7 mil millones para financiar el déficit fiscal actual. Las expectativas a la fecha del gobierno es que su costo de colocación será en torno al 7,5%. No debiera sorprenderse si esta cifra resulta ser más alta.-> Llegado el fin de doce años de kirchnerismo, un nuevo gobierno con una propuesta diferente reabre las negociaciones con los conocidos fondos buitre.


28/02/2016: Un bono es un documento que puede emitir un ente público o privado con el único objetivo de recibir financiamiento, es decir, recibir dinero. Es un ‘’papel’’ que dice cuánto vale (Valor Nominal 100), que dice quién lo emite (en nuestro caso la República Argentina) y que tiene cupones con sucesivos vencimientos que el emisor debe ir cancelando al transcurrir la vida del bono.

Argentina a lo largo de su vida económica emitió muchos de estos bonos. Pero hubo unos que tuvieron una particularidad. No pudieron ser pagados por no disponerse del dinero para cancelarlos. Esto ocurrió en la crisis económica, financiera, política y social que tuvo lugar en nuestro país hacia fines de 2001.

Los bonos que se emiten, al día siguiente cotizan en el mercado de valores. Esto quiere decir que hoy puedo comprarlo por $100 y mañana valer $110 o $90. Su valor lo determina la oferta y demanda del mismo. Ahora bien, ¿qué sucedió en 2001? El valor de estos bonos cayó a niveles irrisorios. Supongan que a $10. Aquí es cuando los llamados fondos ‘’buitre’’ compraron bonos argentinos. ¿Por qué se los conoce como buitres? Por comprar bonos a un precio mucho menor que el que figura escrito, es decir, mucho menor a su valor nominal. Luego, reclaman que se les pague la totalidad de su valor nominal.

¿Qué medidas tuvieron los gobiernos que sucedieron al 2001? El gobierno de Néstor Kirchner ofertó 30 centavos por cada dólar. La misma oferta tuvo lugar cinco años después, en 2010. Esto se conoció como reestructuración de la Deuda Externa Argentina. Muchos de los acreedores (a quienes se les debe dinero) aceptaron la oferta del gobierno argentino por sentido común: antes que no cobrar nada, cobremos algo. Otros acreedores, una minoría, no convencida con la oferta del Estado argentino decidió demandarlo (fondos buitre).

Luego de la reestructuración de 2005, se sancionó la Ley Cerrojo, que establece que el Poder Ejecutivo no podrá reabrir el proceso de canje de bonos después del 25 del actual (25/02/2005) ni efectuar cualquier tipo de transacción judicial, extrajudicial o privada respecto de esos bonos, y aquellos papeles que no se hayan canjeado hasta ese día serán retirados de todas las bolsas y mercados de valores en los que estuvieran cotizando.

Ahora bien, una de las cláusulas vigente en este bono se llama pari passu, que significa que los acreedores tienen igual prioridad para cobrar cuando se venden activos. Por otro lado, tras las reestructuraciones se implementó la cláusula RUFO, que impide pagarles a los buitres más que a los bonistas que ingresaron a los canjes de 2005 y 2010. Dos fondos buitre argumentaron que Argentina no podía pagarles a los bonistas que aceptaron el canje y a ellos no porque se violaba la cláusula pari passu mencionada en el párrafo anterior. Thomas Griesa falló a favor de estos fondos.

Argentina, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, no tuvo mejor idea que sancionar la Ley de Pago Soberano, que cambia la sede de pago a Buenos Aires o Francia (en vez de Nueva York). Con esta ley promulgada, el paso inmediato fue la creación de Nación Fideicomisos, donde se depositaron los 200 millones de dólares correspondientes al próximo vencimiento de la deuda, el 30 de septiembre de 2014.


Hasta aquí un poco de historia y definiciones  para que Uds como lectores puedan comprender el tema. ¿Qué sucedió tras la victoria y asunción del Ingeniero Mauricio Macri? Griesa firmó una orden en la que sostuvo estar dispuesto a levantar la restricción que pesa sobre la Argentina, siempre y cuando se deroguen las leyes 26.017 y 26.984, conocidas como Cerrojo y de Pago Soberano. Esto recién aún llegará a tratarse en marzo cuando el Poder Legislativo comience a sesionar. Mientras tanto, el ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat-Gay se prepara para emitir deuda por u$s 15.000 millones (deuda por u$s 20.000 millones con una quita del 25%). Aunque no ha sido anunciado oficialmente, se piensa en bonos que tengan jurisdicción en Estados Unidos y que paguen tasas de mercado de un país financieramente normalizado. Al día de la fecha, sólo un tercio de los fondos buitre ha aceptado la oferta del nuevo gobierno (2,65 dólares por cada dólar en default), que deberá esperar hasta 150 días desde firmado su acuerdo para recibir el efectivo prometido.

sábado, 27 de febrero de 2016

El primer trimestre del gobierno macrista

-> Hace algunos días leía un periódico del partido político PATRIA GRANDE, un movimiento populista y cercano al kirchnerismo, que no hizo más que criticar cada una de las políticas económicas más importantes que llevó adelante el nuevo gobierno. Pensémoslas juntos.

DEVALUACIÓN

Fragmento de Patria Grande: ‘’Como siempre a lo largo de toda la historia argentina la devaluación es el principal motor de la inflación. La devaluación de $9,6 por dólar a $14 aceleró la inflación ya que encareció el precio al que se compran todos los bienes en el exterior. También aumentó su precio todo lo que se exporta dado que el exportador puede obtener un ingreso extra vendiendo al exterior, por lo que incrementa también los precios locales ya que si no vendería todo afuera. Está dinámica es particularmente nociva ya que en Argentina el principal producto de exportación son los alimentos’’.

Pensemos. A nosotros, Argentina, nos cuesta más importar porque los productos debemos pagarlos en dólares y por cada dólar, tras una devaluación, son necesarios más pesos. A nosotros, Argentina, nos incentiva a exportar porque los productos debemos venderlos en dólares  y por cada dólar, tras una devaluación, se reciben más pesos. ¿Por qué se devaluó? Porque el campo no consideraba rentable liquidar los dólares que recibía por exportaciones al tipo de cambio $9,6, por no considerarlo competitivo. ¿Es una medida inflacionaria? Sí, pero el gobierno entrante tiene metas de inflación muy claras que está poniendo en práctica y de las que se verán sus resultados en la segunda mitad de este año. Es una medida nociva en la medida que no se actualicen correctamente los salarios y se pierda poder adquisitivo producto de la inflación. En la nota sobre paritaria docente y poder adquisitivo de los trabajadores, podrán observar que más o menos se intenta actualizar en la medida correcta. Aquí el enlace para consultar: http://econpol2015.blogspot.com/2016/02/paritaria-docente-y-poder-adquisitivo.html

QUITA DE RETENCIONES

Fragmento de Patria Grande: ‘’La quita de retenciones, fundamentalmente las del trigo y el maíz, que pasaron de 20% a 0. Al eliminarse este impuesto que les gravaba sus exportaciones también incrementan el ingreso por sus ventas al exterior, viéndose estimulados a aumentar los precios locales. La eliminación de cupos a la exportación de carne también imprimió una dinámica similar. Así se entiende por qué los alimentos subieron más que todo el resto’’.

La reflexión sobre la quita de retenciones es bastante parecida a la anterior. El sector agropecuario veía que a un tipo de cambio de $9,6 no había rentabilidad en la actividad a realizar. Que la actividad no sea rentable quiere decir que no genera una ganancia y que, en algunos casos, genera una pérdida. A veces nos olvidamos que somos un país agropecuario y que las políticas industriales no tuvieron demasiado éxito con ningún gobierno. Debiéramos preocuparnos seriamente de no maltratar a este sector, que se dedica a una actividad de la que pocos quieren ser parte.

SUBSIDIOS

Fragmento de Patria Grande: ‘’El ejemplo del CEO de Shell devenido en ministro de Energía fue que alguien que pagaba $25 pasa a pagar $150 (+500%) cuando en realidad una tarifa sin subsidio sale $87. En efecto, la quita de subsidios a la energía es un ahorro de $70 mil millones para el Estado, pero el pago extra de los usuarios después del aumento es de $72 mil millones. Los $2 mil millones sobrantes van a parar a las privatizadas Edesur y Edenor, su tajada la pagamos todos’’.

Lo primero que quiero decir sobre los subsidios: mucho se habla de tarifazo y de aumento en los precios de los servicios de luz, gas y transporte público. Lo que está haciendo el gobierno de Macri es CORREGIR. No está aumentando nada. Mientras que la inflación 2003-2015 fue del 1188%, las tarifas de los servicios mencionados no se corrigieron, o aumentaron en una medida muy pobre que no se corresponde con el 1188%. Y esta idea es muy fácil de entender. Departamento 3 ambientes, zona oeste GBA, paga servicios de teléfono aproximadamente $40 POR BIMESTRE. ¿Cuánto pagan Uds un plan para sus celulares? ¿Se corresponde? Lo que provocó la manutención de estos subsidios a lo largo de tantos años fue que el Gasto Público fuera cada vez más grande (porque las tarifas subsidiadas seguían siendo las mismas y las tarifas reales, cada vez más altas) y que las empresas privatizadas Edesur y Edenor no INVIRTIERAN correctamente en la infraestructura necesaria, por alguna razón extraña. ¿Llegaba el dinero del subsidio a estas empresas? ¿Por qué no se destinó a mejorar el servicio?

BRECHA INVERSIONES Y CRÉDITOS

Fragmento de Patria Grande: ‘’Apenas asumidas las nuevas autoridades del BCRA eliminaron el límite a la brecha entre la tasa que los bancos le pagan a sus clientes por los depósitos y le cobran por los créditos. Así es como hoy la tasa promedio de un plazo fijo a un mes se ubica en torno al 25% anual, mientras que la tasa para créditos con tarjeta se ubica por encima del 40%. Una dinámica similar se observa en las distintas líneas de crédito’’.


Aquí lo importante es contarles que los bancos comerciales ganan dinero por intermediación financiera. Toman inversiones a una tasa más baja de la que ofrecerán sus créditos. Si la tasa de plazos fijos es del 25% anual y la tasa para créditos con tarjeta se ubica en el 40% anual, los bancos están ganando por intermediación financiera alrededor de un 60%. No conozco demasiado el tema y no quisiera mentirles. Si la brecha se agranda, la ganancia de los bancos también se agranda. La política macrista parece ser aliada del sector bancario. Esta última no sería una medida tan agradable para el pueblo.

viernes, 26 de febrero de 2016

Paritaria docente y poder adquisitivo de los trabajadores. Inversiones

-> Los números son $7800 desde febrero y $8500 desde julio.

Hace poco menos de un año, cuando ya había terminado de cursar el CBC y había cursado un cuatrimestre de mi carrera como Contador Público, no terminaba de entender qué eran las PARITARIAS que tenían lugar en abril. Luego, supe definirlas como una reunión entre partes (gremios y patrones) para discutir en qué medida iba a actualizarse el salario del trabajador en vistas a los próximos 12 meses. ¿Qué sentido tendría esta actualización? En nuestro país tenemos una vasta experiencia en problemas inflacionarios, esto es, incrementos generalizados y constantes de precios. Desde hace algunos años, mantenemos una cifra que suele rondar el 30% y no podemos lograr que esos aumentos se desaceleren. Muchas cosas se han probado: subsidios, congelamientos de precios, programas económicos y acuerdos con quienes fijan precios. Nada de ello parece haber funcionado.

Ahora bien, el salario mínimo de un docente con ciertas características en particular durante el año pasado era de $6.060. A partir de este mes, febrero, se actualizará a $7.800. Si hacemos 7800/6060-1, podrán concluir que se trata de una actualización en el orden del 29%. Para comprobar si esa actualización se encuentra dentro de los parámetros reales, los invito a consultar el enlace http://www.estadisticaciudad.gob.ar/eyc/wp-content/uploads/2016/02/ir_2016_970.pdf y http://www.estadisticaciudad.gob.ar/eyc/wp-content/uploads/2016/02/ir_2016_973.pdf. Uno de ellos, muestra cómo se incrementó el valor de las canastas totales para hogares con características particulares. Si calculáramos el incremento medio, éste rondaría el 28%. El otro, muestra la evolución de los precios al consumidor durante el mes de enero, considerando una variación interanual del 30%. Supongamos entonces que la actualización en el orden del 29% está correcta.

Luego, ¿por qué se firmó en esta paritaria que el salario volviera a actualizarse en julio? La inflación de nuestro país es tal que somos bastante inseguros a cualquier tipo de programa económico que se anuncie y creemos que no va a funcionar y que perderemos poder adquisitivo o poder de compra.  Entonces, si hacemos 8500/7800-1, podrán concluir que se trata de una actualización en el orden del 9%. Al parecer, 9% sería la inflación acumulada que los gremios proyectan que Argentina tendrá entre febrero y junio. Sería una tarea interesante observar las cifras mensuales de inflación en la web de Estadística de CABA y comprobar si este 9% fue de la mano con la inflación, perdió o ganó poder adquisitivo.
Por último, me gustaría destacar algo que considero importante. Supongamos que del salario 2015 de $6.060, el 30% el docente lo destinaba a inversiones. El 30% de $6.060 es $1.818.

La tasa para plazos fijos, dependiendo de cada banco en particular, ronda desde diciembre pasado para ese monto el 24,5%. Ahora bien, hagamos un plazo fijo en diciembre y otro en enero.

PF DICIEMBRE $1818 x (1+ 30/360 x 0,245) = 1855,12.
PF ENERO $1855,12 x (1 + 30/360 x 0,245) = 1892,99.
PF FEBRERO $1892,99 x (1 + 30/360 x 0,245) = 1931,64.
RENTABILIDAD PF 1931,64/1818-1 = 6,25%.

Veamos si un docente hubiese desconfiando del interés que le devenga el plazo fijo y hubiese comprado dólares. Compramos dólares en diciembre y los vendemos hoy, 26 de febrero.

COMPRA DÓLARES DICIEMBRE $1818 / $13,95 = u$s 130,32.
VENTA DÓLARES HOY u$s 130,32 x $15,63 = $2036,94.
RENTABILIDAD DÓLAR 2036,94/1818-1 = 12,04%.


La conclusión es que el incremento del dólar le ganó al interés que devenga el plazo fijo. Y esto no es sólo así con Macri, sino que fue así con Cristina y con Néstor, y antes también. Si los gobiernos de Argentina realmente quisieran que nuestro peso no se devaluara, deberían incrementar las tasas de interés para que sus trabajadores no se inclinaran al dólar. Pero aquí hay un problema, subir las tasas de interés desalienta la inversión de las empresas en su producción y frena la actividad económica. Hay que lograr consensuar que el peso tenga realmente valor y que con el mismo peso que hoy compro cierta cantidad de productos para consumir, en un año continúe comprando la misma cantidad de productos. Hay que generar confianza. Podemos.