martes, 22 de septiembre de 2015

Devaluación en Brasil. Década ganada y economía pre elecciones en Argentina

->Lo que se viene durante los próximos meses.

Es de público conocimiento que en el día de la fecha, Brasil ha superado el máximo histórico de devaluación, llegando a un tipo de cambio de 4 reales por dólar. ¿Y qué quiere decir esto? Una devaluación es un incremento del tipo de cambio: la moneda de tu país se hace se deprecia (se hace más débil) frente al dólar que se aprecia (se hace más fuerte). Como las economías del mundo comercian sus bienes y servicios con una unidad monetaria en común (dólar), las devaluaciones hacen que las exportaciones de un país (aquellos bienes y servicios que se venden a otros) sea más rentables (se recauda más dinero). La contracara de una devaluación es el encarecimiento de las importaciones. Al tener un tipo de cambio más alto, son necesarios más pesos (en nuestro caso) para poder comprar ese bien o servicio necesario de adquirir desde otro país.

Ahora bien, ¿qué tiene que ver Argentina en todo esto? Argentina es el principal ‘’socio comercial’’ de Brasil. ¿Por qué? La mayoría de las exportaciones de Argentina se destinan a Brasil. Como comenté en el párrafo anterior, la devaluación en Brasil encarece sus importaciones. Por lo que podría decirse que día a día nos van a comprar menos porque no cuentan con el dinero necesario. Dicho y hecho. Uno de mis contactos en la industria automotriz (principal actividad de exportación hacia Brasil) me confirmó la suspensión  de operarios durante los días viernes del mes de octubre y la reducción de la jornada durante el mes de noviembre (no se trabaja la totalidad de turnos) en una de las empresas de esta rama industrial.

Me parece importante también comentarles que hace algunas semanas, nuestra presidente Cristina Fernández anunció por Cadena Nacional la producción por Mercedes Benz Argentina de la nueva Vito (una camioneta), los nuevos puestos de trabajo que se generarán y las nuevas exportaciones que podrán practicarse. Esto para que disciernan bien los anuncios y no se queden con todo lo que dice.

Por otro lado, los voy a invitar a dar lectura de esta nota http://www.cartafinanciera.com/tendencia-actual/los-10-paises-con-mayor-desigualdad-de-ingresos y a reflexionar juntos. Allí podrán informarse sobre qué es el coeficiente de Gini y su uso en economía. Mi objetivo es que visualicen a Argentina y Venezuela como dos países que aplican políticas de corte nacionalista y su posición en el top 20. ¿Qué resultados leemos? Que las políticas están funcionando bien. Además, podrán Uds leer que un coeficiente de Gini elevado (la riqueza en manos de pocos) va de la mano con un fuerte crecimiento y pone como ejemplos a China y la India. ¿Qué bueno sería crecer y que todos tengan la misma riqueza, no?

Sobre las políticas de la Década Ganada. Si visualizamos una fórmula económica muy conocida Y = C+I+G+X-M (Ingreso=Consumo+ Inversión+ Gasto+ Exportaciones-Importaciones), vemos que un aumento en el Gasto Público aumenta el Ingreso en una proporción mayor al gasto inicial (con ello, la distribución del ingreso), y si hay más ingreso también aumentará el consumo. Esa es la política de este gobierno. Una política consumista. Ahora bien, un aumento del Ingreso vía Gasto Público (política fiscal expansiva) implica un incremento en la tasa de interés, y una tasa de interés alta hace que caiga la inversión. Esto explicado en términos muy económicos y tal vez poco se entienda. Lo importante es que el Gasto Público se considera crecimiento actual e Inversión se considera crecimiento futuro. Nuestro país al aplicar una política fiscal expansiva aumentando Gasto Público tiende a sacrificar el crecimiento futuro por crecimiento actual. Las medidas de Gasto no están mal, pero no corresponde aplicarlas siempre. Los economistas dicen que corresponde aplicarlo cuando existen problemas estructurales muy graves y la sociedad no puede salir adelante sin un ‘’incentivo’’. En la actualidad, debiera estimularse más la inversión.

En cuanto a ‘’panorama preelectoral’’. Las mejores apuestas de todos los días las gana quien arroja una tendencia certera sobre cuánto devaluarán Scioli, Macri, Massa, Stolbizer, Del Caño, Rodriguez Saá, quien triunfe en las elecciones del próximo mes y asuma la presidencia durante los próximos cuatro años. Hay quienes dicen que la elección está ‘’polarizada’’ entre Scioli y Macri, y hay quienes alientan a votar a Scioli porque con Macri el dólar se va a una cotización de U$S1-$50. Fantasioso, claro. Para los que alientan este voto a Scioli, los invito a dar lectura de dos gráficos que a continuación presento.







Acá tienen la información. No es magia, no es mentira y, lo más importante, contiene fundamentos. Por favor, no crean todo lo que les digan. Sigan leyendo y pregunten si tienen dudas con palabras que no supe expresar con claridad.

lunes, 31 de agosto de 2015

[HISTORIA ECONÓMICA] Teorías clásica, keynesiana y monetarista. Desafíos 2016

->Les propongo pensar en los postulados de estas dos teorías económicas tan importantes a nivel global, acompañadas de conclusiones que nos ayudan a formar un pensamiento crítico.



La teoría de los clásicos permaneció a nivel global hasta la crisis de 1929, cuando evidenció dificultades que Keynes supo resolver. ¿Cuáles eran los postulados de la teoría clásica?

El primero de ellos, la ley de Say, afirmaba que la oferta generaba su propia demanda y proponían que el mecanismo de ajuste ante desequilibrios de mercado (exceso de oferta, exceso de demanda) era la tasa de interés. Así, si se ahorraba más de lo que se invertía, la solución era bajar la tasa de interés. Por el contrario, si se invertía más de lo que se ahorraba, la solución era subir la tasa de interés. De esta manera, el mercado siempre tendía al equilibrio.

Luego, afirmaban que la economía se encontraba en pleno empleo. Los salarios los determinaba el mercado y justificaban que las personas desempleadas no querían trabajar, porque trabajo había (no trabajaban porque consideraban que la remuneración era inadecuada). Por lo tanto, los factores de crecimiento económico (capital y trabajo) se encontraban en sus máximos.

Por último, creían en una política monetaria de austeridad. Resumían esta idea con la siguiente ecuación de la teoría cuantitativa del dinero:

P (precio) x Y (producción) = M (valor monetario) x V (velocidad del dinero).

Para los clásicos, la producción y la velocidad del dinero se mantenían constantes. Por lo que, si el bien o servicio crecía en su valor monetario porque el gobierno decidía emitir dinero para así alentar el consumo, esa valoración se trasladaba a precios. Por eso, promovían una cultura del ahorro y la inversión que derivaba en la estabilidad de precios.

¿Qué sucedió en la crisis de 1929? La población sufrió una crisis de confianza y aunque la tasa de interés bajaba, el ahorro seguía incrementándose (primer postulado en crisis). Luego, recordemos que si las personas querían trabajar podían conseguir empleo a un salario de mercado que bajaría para todos. Posterior a 1929, el creciente poder de los sindicatos que defendía los derechos de los trabajadores logró que los salarios fueran cada vez más inflexibles a la baja (segundo postulado en crisis). Por último, la teoría cuantitativa del dinero era resumida en la siguiente ecuación:

P (precio) x Y (producción) = M (valor monetario) x V (velocidad del dinero).

Para los keynesianos, los precios y la velocidad del dinero se mantenían constantes durante las crisis. Por lo que, para reactivar la producción del bien o servicio había que recurrir a medidas contra-cíclicas que fomentaran el consumo y el valor monetario de la producción (tercer postulado en crisis).

Ahora bien, ¿cuáles son las restricciones de la teoría económica keynesiana?

Durante los tiempos en los que fue pensada, el sector externo estaba colapsado. Por lo que, según el keynesianismo el sector externo no era relevante. Luego, las crisis que se observaban podían ver afectadas muchas variables económicas menos los precios, por lo que las variaciones de precios no eran relevantes. Por último, la oferta es elástica a la demanda (todo lo que se produce se consume).


Pensado en este 2015 y desde hace algunos años, en Argentina y en otros países latinoamericanos el sector externo es importantísimo sencillamente porque producimos más de lo que consumimos internamente y ese excedente lo exportamos, obteniendo como retribución de ello dólares genuinos. Por otro lado, para producir nuestros bienes y servicios en algunos de los sectores de nuestra economía se necesitan insumos que provienen de la importación. Entonces, la oferta responde a la demanda siempre y cuando se pueda producir. Pero como la intervención del Estado en la economía es un hecho, no siempre obtenemos una buena remuneración por exportar ni tampoco siempre podemos importar lo que se nos ocurra. Es por esta situación que se generan los conocidos desequilibrios de mercado que, debido a la falta de integralidad de las políticas económicas que se ponen en práctica, se trasladan a precios. Por lo que, las economías tienen a ser inflacionarias o deflacionarias.

¿Qué sucedió en la crisis de 1975? Los postulados keynesianos se vieron en crisis porque se observó recesión con alta inflación (estanflación). Los keynesianos no veían variaciones en los precios durante períodos adversos cuando formularon la teoría allá por la década del '30. Luego, de la mano del presidente entonces de los Estados Unidos, Ronald Reagan, y la primer ministra de Gran Bretaña, Margaret Tatcher, se impulsaron medidas que tendían a la economía pensada por los clásicos. De esta manera, se aplicaron desregulaciones económicas que tendieron a priorizar el modelo financiero por sobre el modelo productivo o industrial.

En Argentina, se siguió esta nueva teoría emergente conocida como monetarista (cuyo principal mentor fue Milton Friedman) que se aplicó durante el Proceso de Reorganización nacional (1974-1983) y se profundizó con las llamadas medidas de corte neoliberal aplicadas por los dos gobiernos de Carlos Saúl Menem (1989-1999). En la actualidad, los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández retornaron a las ideas keynesianas, aún conociendo sus restricciones.

domingo, 30 de agosto de 2015

[SELECCIÓN CLARÍN] Política económica 2015-2019. Desafíos 2016

->Les propongo darles información sobre algunos temas nodales que serán temas de discusión en algunos meses sobre intervención o no del Estado en economía. Veamos.

Sobre la Deuda Externa Argentina (véase más en http://econpol2015.blogspot.com/2015/07/historia-deuda-externa-argentina.html).

Como todos sabemos, cuando un país entra en déficit (tiene dificultades para pagar capital e intereses de su deuda externa), el gobierno en ejercicio toma la decisión de hacer una reestructuración. Las reestructuraciones de deuda, en la mayoría de las oportunidades, consisten en ofrecerle a los acreedores (quienes deberían haber recibido los pagos) una mejora en sus condiciones. Las mismas suelen consistir en ofrecer por el bono que compraron una mayor cotización a la actual.

En Argentina, tuvieron lugar reestructuraciones de la Deuda Externa en 2005 y 2010. Las mismas fueron aceptadas por un enorme porcentaje de inversores con excepción de los que se conocen como fondos buitres, quienes exigen que se les pague el 100% del valor nominal del bono (aquel que figura escrito).

Sucede que en estas reetructuraciones, las negociaciones que se practican son entre desiguales, esto es entre ricos y poderosos. Consecuencia de ellas, los resultados que se obtienen son ineficientes. Por lo tanto, los países pobres (productores y exportadores de materias primas) suelen doblegarse (aceptar las condiciones de los países ricos (industrializados)).

Para que esta situación, que claramente perjudica a los países pobres (a nosotros), debieran discutirse un paquete de normas que contribuyeran a hacer las negociaciones más justas y equitativas. Entre ellas podríamos encontrar: cláusulas de aplazamiento de litigios (aquellos inversores que no están de acuerdo con la reestructuración pueden apelar la decisión hasta una cierta fecha), provisiones para situaciones de atrasos en préstamos (se dará prioridad a aquellos países que quieran prestar dinero a quienes tengan dificultades para saldar sus deudas), irrenunciabilidad a derechos básicos (por el pago de la deuda no podrán verse afectadas las áreas previsional, salud, educación, sueldo de empleados públicos, presupuesto de cultura), límites en cuanto hasta dónde un gobierno compromete a gobiernos posteriores (la decisión de ministros de Economía incompetentes no puede comprometer a una nación luego de finalizado su gobierno). La implementación de las propuestas mencionadas podría ser implementada por una comisión de supervisión constituida a tal efecto, o por una institución de envergadura mundial (Organización de Naciones Unidas, por ejemplo).

Jamás me voy a cansar de decirles que nuestros problemas en las partidas sociales del país (educación, seguridad, salud y demás) ocurren porque no tenemos dinero. Y la solución que han elegido los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández es no continuar tomando deuda porque aún tenemos en nuestras cuentas nacionales deuda de años anteriores que no hemos podido pagar en su totalidad, y no sabemos si vamos a poder pagar. Durante el Proceso de Reorganización Nacional y los gobiernos de Carlos Menem, las decisiones contrarias a las aplicadas por este gobierno llevaron al país a un desempleo de más del 20% y una pobreza del 50%. Decisiones tales como privatización de empresas públicas, apertura económica (libertades para importar y exportar), reducción de salarios reales, reducción del gasto público, modelo financiero en detrimento del modelo industrial, extranjerización del aparato productivo.

Sobre el comercio exterior.

El MERCOSUR es un bloque regional integrado por Argentina, Paraguay, Uruguay, Brasil y Venezuela constituido en los ’90 para el intercambio comercial. En la actualidad, sucede que las exportaciones a terceros países no repuntan. Lo mismo ocurre con los intercambios interregionales.

En Argentina, el MERCOSUR es un tema que se postergó por atender otras cuestiones prioritarias relacionadas con la recesión económica, la escasez de dólares y la falta de inversiones. Las restricciones a las importaciones con el objetivo de proteger a la industria nacional argentina y las posturas divergentes sobre el futuro entre los países miembros, dificultan la armonía y el acuerdo para el futuro.

Uruguay y Brasil, dos de los países miembro, presionan por acuerdos con la Unión Europea. Sostienen que los intercambios entre regiones no están resultando según lo que ellos preveían e indican que la ampliación de la relación con Europa sería un gran éxito. De llegar a un acuerdo, los parlamentos de los países miembro de la Unión Europea (28) y del MERCOSUR (5) deberán refrendar la decisión. Héctor Timerman, ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, afirmó estar de acuerdo siempre y cuando se beneficien ambas partes y no se sacrifique ni un solo puesto de trabajo en la Argentina.

Sobre el tipo de cambio.

Es sabido por todos nosotros, y quiénes mejor que los noticieros para informarnos de ello, los controles a ‘’cuevas’’ donde se vende dólar blue impulsados por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) con el objetivo de apaciguar la crecida de esta dólar paralelo. A pesar de ello, durante estos últimos días la cotización del dólar superó los $16.

No es ‘’relato K’’ cuando Cristina dice que los poderosos juntaron la plata con pala durante estos doce años. En el contexto de un dólar blue a $16, el gobierno nacional ofrece títulos públicos que cotizan al 10% en dólares, más billetes de dólar ahorro y tasas del 30% a quienes suscriban títulos públicos de la Tesorería. La nota del diario Clarín de junio 2015 se pregunta: ‘’con una administración así, ¿quién necesita un gobierno market-friendly?’’.

Desafíos.

Desde mi punto de vista, el próximo político que acceda al poder (Scioli, Macri, Massa) deberá, cada uno a su modo, ajustar el gasto público y tomar ciertas decisiones ‘’pro mercado’’. Aunque las clases populares se vean perjudicadas por ello, las cuentas deficitarias no son sostenibles por un período de tiempo demasiado largo. Las tarifas de servicios domésticos, servicios públicos y planes sociales se verán ajustadas de alguna manera para no fugar dinero donde no es necesario. Ojalá se tenga mucho cuidado a la hora de tomar deuda y recibir inversiones, teniendo en cuenta que es una dificultad que después se sostiene en los gobiernos que suceden al que toma la decisión y los problemas se tornan cada vez peores.

En cuanto al comercio exterior. Si accediera Scioli, muy probable, pienso que se seguirá con la línea de modelo nacional y popular y no se será tan amigo de un pronto acuerdo de comercio exterior con la Unión Europea. Sucedería lo contrario si accedieran Macri o Massa. Aquí vemos las posturas de gradualismo y shock. Uds pueden estar seguros de que los tres candidatos tomarán las mismas decisiones, pero no en los mismos plazos.


Por último, respecto al tipo de cambio. El gobierno nacional está devaluando, a pesar de que el inconsciente colectivo no pueda verlo. Se trata de unas mini-devaluaciones que día a día mejoran la competitividad de nuestra economía nacional. El argumento de la oposición es que la devaluación debe ocurrir de un día a otro, de manera que no se posterguen más el descontento de aquellos aquejados (campo).

viernes, 14 de agosto de 2015

[SELECCIÓN CAMBIO] Política económica 2003-2015. Desafíos 2016

->En la presente nota analizaremos las ventajas económicas que tuvieron los gobiernos de los últimos doce años, y cuáles son los factores macroeconómicos que desde 2011 hicieron que algunos de los funcionarios del gobierno K se aliaran y constituyeran otras formas de hacer política. Para ello, citaré algunos fragmentos del periódico ‘’Cambio’’ del movimiento popular ‘’Patria Grande. Alguna vez comenté que es una agrupación de izquierda y populista.


En el comienzo del Proyecto Nacional y Popular, allá por 2003 y de las manos de Néstor Kirchner, nuestro país tuvo una fuerte demanda de materias primas por parte de China y otros (economías emergentes) que logró considerables superávits comerciales (exportaciones mayores a importaciones). Una situación como esta ocasionó abundancia de capitales (de dólares) y un tipo de cambio que se sostuvo en el tiempo.

Situación que no se sostendría en el tiempo y provocaría en la economía argentina el efecto contrario al mencionado: déficit comercial (importaciones mayores a exportaciones). Sucede que nuestras inversiones se destinan a lo que se conocen como agroindustrias, en las que a nuestra materia prima se le adiciona valor agregado. Esto no está mal porque hace más rentable nuestras exportaciones. A pesar de ello, la demanda China y de otros no se extendió indefinidamente y como dije antes, Argentina tuvo y tiene una Balanza Comercial deficitaria. Esto es, por no haber invertido en industrias que sustituyan los insumos que Argentina utiliza. Es decir, no se tomó en cuenta la situación de forma integral.

Los gobiernos de estos últimos doce años, entonces, se caracterizaron por tener dólares  genuinos y por iniciar un proceso de desendeudamiento. Situación que se revirtió. ¿Cuál es la situación actual? No tenemos los suficientes dólares. Sin embargo, Ministerio de Economía se las ingenió para atraer capitales y las reservas internacionales hoy se encuentran en los niveles más altos de los últimos dos años. Pero esta situación de ventaja no fue gratis. Veamos, y aquí la cita del periódico, cuántas veces Argentina volvió a tomar deuda.


1. En julio de 2014 se firmó un Swap con China, lo que en términos prácticos implica la posibilidad de préstamos por parte de ese país por un monto de hasta US$ 11.000 millones.
2. Durante el primer semestre de 2015 entraron al país 1.300 millones de dólares en concepto de licencias del servicio 4G de telefonía.
3. En abril de 2015, YPF colocó deuda por US$ 1.500 millones, a una tasa de 8,75%.
4. En el mismo mes se dispuso una ampliación del Bonar 24, bono instrumentado para pagar la expropiación a Repsol, por US$ 1.400 millones a una tasa de 8,75%.
5. El gobierno chino desembolsó US$ 450 millones para la construcción de represas en el sur.
6. Acumulación de deuda comercial: las empresas deben al exterior US$ 5.000 millones en conceptos de importaciones realizadas pero no pagadas, ya que el Banco Central no autorizó los pagos.

Si prestaron atención, habrán leído ‘’construcción de represas de las manos del gobierno chino’’. Seguro antes no tenían la más pálida idea. Las cláusulas del contrato que firmó Argentina con China para practicar esta actividad, indica que los insumos para la construcción de la misma serán importados desde China, cuando Argentina es un país productor de turbinas hidroeléctricas y otros insumos que aplican a las futuras represas.


La presidente Cristina Fernández deja el 10 de diciembre el poder con una relación entre deuda y PBI de 13%, uno de los más bajos del mundo. ¿Qué significa? La Deuda Externa, por primera vez en 30 años, no va a ser un peso importante en lo inmediato. Generalmente, la situación de ratios (relación deuda-PBI) bajos implica menores costos de financiamiento externo.

Reservas. 
En la mesa del Banco Central de la República Argentina arriesgan que “dejarlas en US$ 30.000 millones sería todo un éxito”.

Tipo de cambio. 
“No hay retraso cambiario”, dijo a Clarín el presidente del BCRA Alejandro Vanoli esta semana, en la que los principales socios de la Argentina devaluaron sus monedas. En el Palacio de Hacienda (Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la Nación) afirman que hasta diciembre se mantendrá el actual ritmo de devaluación, incluso aunque la brecha con el blue siga ampliándose (el viernes 14/08 se ubicó en el 63%).

Buitres. 
En el Palacio de Hacienda están convencidos que será una tarea del próximo presidente la negociación final con los fondos buitres. Estiman que la intención de los holdouts es cobrar y buscarán negociar con el próximo ministro. Si bien la puja judicial complicó la emisión de un nuevo bono en el exterior, esos fondos en cambio podrían llegar de la mano de una nueva colocación de YPF.

Boden 2015. 
En 10 días el Gobierno deberá responder el pedido de información que el juez Thomas Griesa requirió sobre la emisión del Bonar 2024. Lo que suceda con este bono será clave porque el Gobierno busca lanzar un canje de este título por el Boden 2015, que vence el 3 de octubre. Inversores, bancos y financieras le hicieron saber a Kicillof que se sumarían a un canje que sería voluntario y el resto se pagará con reservas.

Inflación. 
Para el equipo económico la inflación se desaceleró y seguirá hasta fin de año por encima del 1% y debajo del 1,5% mensual. Los planes para fomentar el consumo (Precios Cuidados) se mantendrán y también planean mantener sin modificaciones las tasas de interés.

Economías regionales. 

“Se seguirá la problemática que haya en cada sector puntual”-advirtió Kicillof. “Hay que seguir alimentando la demanda interna profundizando medidas como el Ahora 12”, definió Kicillof. “Cuando mejorás las jubilaciones, por ejemplo, ese dinero extra está demostrado que se vuelca al consumo”, dijo el ministro poco antes del cierre de su campaña a las Paso.

Crisis económica, financiera y social en Grecia-segunda parte. Rescate.

->En la nota del siguiente enlace http://econpol2015.blogspot.com/2015/06/crisis-economico-financiera-en-grecia.html expliqué qué le sucedía a la economía griega, cuáles eran los consecuentes problemas financieros y cómo se sentía la sociedad. También indiqué que iba a tener lugar un referéndum que le daría a los ciudadanos griegos la posibilidad de elegir entre un SÍ a las condiciones de la Troika o un NO a las mismas. ¿Cómo continuaron las cosas?

Acompañaré esta nota con gráficos construidos por el Lic Miguel Ángel Boggiano, que podrán consultar también en http://www.cartafinanciera.com/tendencia-actual/a-grecia-le-conviene-ir-al-default . Estos indican que la deuda hacia fines de 2014 resultaba equivalente a poco menos del 180% del PBI, que el PBI se encuentra en caída libre desde el año 2007 y que la tasa de desempleo griega está cercana a un 20%. Previo al referéndum se observó una fuga sistemática de capitales de cifras superiores a los 40 mil millones de euros. Vistos todos indicadores, pregunto a toda persona con sentido común: ¿la solución es tomar deuda?
El NO del referéndum triunfó con un 61% de apoyo. Algunos economistas con los que coincido afirman que la solución viable hubiese sido dejar el euro y que Grecia volviera a su moneda original (la dracma), atravesando una transición muy dolorosa y luego un crecimiento sólido. ¿Qué fue lo que se propuso? ¿Qué fue lo que se hizo?






Varoufakis, ministro de Finanzas, propuso impulsar un ‘’Plan B’’ que consistía en emitir una moneda propia y controlar el Banco Central (semejante a nuestra solución del párrafo anterior, ¿no?). Dragasakis, primer vice-ministro, propuso un acuerdo similar al que presentó la Troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional). Varoufakis renunciaría a su cargo horas después.

Finalmente, ninguna de las dos propuestas sería aceptada por la Troika El tercer plan de rescate de la deuda griega será por 86 mil millones de euros y llevará el endeudamiento fiscal por encima del 200% del PBI del país. En las condiciones de esta negociación se obliga a Grecia a crear un fondo fiducidiario por 50 mil millones de euros para depositar los ingresos por las privatizaciones. Además, deberá modificar su legislación flexibilizando aún más las condiciones laborales. Las condiciones fueron aceptadas por Tsipras, quien dio la cara y se hizo cargo por las consecuencias de la misma. Así mismo fueron también aprobadas en el Parlamento.


La deuda se considera odiosa porque beneficia a grupos financieros y empresas privadas. El triunfo de Tsipras en elecciones fue visto como una amenaza en Europa que iría en contra de los intereses pro neoliberales. La Troika y los gobiernos de Europa quieren demostrar que ‘’su Europa’’ sólo puede ser gestionada por socialdemócratas y conservadores.

martes, 11 de agosto de 2015

Triunfo contundente del Frente para la Victoria. Rumbo al debate presidencial

->Ganó Scioli. Ganó Aníbal. Ganó Curto. Balance electoral.



En el total nacional de categoría presidente, alianza FpV (Scioli) obtuvo un 38,41%, seguido por alianza Cambiemos (Macri) con un 30,07% y por UNA (Massa) con un 20,63%.

En Buenos Aires categoría gobernador, alianza FpV (Aníbal) obtuvo 40,34%, seguido por alianza Cambiemos (Vidal) con un 29,43% y alianza UNA (Solá) con un 19,55%.

En Tres de Febrero categoría intendente, alianza FpV (Curto) obtuvo 32,30%, seguido por alianza Cambiemos (Valenzuela) con un 31,23% y alianza UNA (Jofré) con un 24,97%.

Ahora las reflexiones.

No soy kirchnerista, por lo que no voté al FpV. Tampoco soy partidario de los candidatos mediáticos que juegan y prometen cosas que después no van a poder aplicar, por lo que tampoco voté a Cambiemos ni UNA. Digamos que mis preferencias se inclinan, al menos en las PASO, por personas que no conozco demasiado, pero que demuestran ser sinceras y no ‘’tirar barro’’ a sus competidores para ganar una elección. Mis preferencias actuales están dadas por el FIT y Progresistas. ¿Pero qué sucede? Los puedo ayudar a colocar un diputado en el Congreso con el que voy a tener un voto opositor para los proyectos de ley que aplique el modelo nacional y popular, pero voy a seguir siendo gobernado por ellos en las más altas categorías (presidente, gobernador, intendente). Una decisión inteligente en estas PASO fue votar al FIT, pero cortar boleta en la categoría intendente y votar a Valenzuela. Y esto es lo que hicieron muchos en este partido de Tres de Febrero porque Curto ganó, pero sólo por 2000 votos.

Ahora  bien. Todos sabemos que las PASO funcionan como un filtro y nada tienen de relevancia porque no modifican nada. ¿Qué hacemos en octubre? Si no podemos destronar la continuidad de Scioli, debiéramos por lo menos intentar ganar la categoría gobernador con Vidal y nunca votar diputados ni senadores del FpV. Recordemos todos que las decisiones las promulga o veta el presidente, pero se sancionan o no en el Poder Legislativo con diputados y senadores. Recordemos también que el FpV tiene los miembros suficientes para que, junto a algunos más de otras fuerzas políticas afines, se logren aprobar proyectos de ley propios. Vale la pena decirles que Scioli no quería a Aníbal como gobernador. Podríamos decir que fue ‘’el candidato de Cristina’’. No así Zannini, Scioli defiende a Zannini y contra eso no hay nada para decir.

¿Qué sucede con el PRO? Es una fuerza que no tiene escritas en ningún texto fehaciente sus propuestas. Aplica jugadas electorales y cambios de discurso. Eso lo pueden ver en https://youtu.be/4FD2QW6k0x8. Nunca voy a dejar de decir que el error más grave que cometió Macri fue no incluir en la alianza Cambiemos a Massa. Sumemos del total nacional a Cambiemos y UNA (50,7% > 38,41%). Cambiemos hubiese ganado. ¿Qué sucede con UNA? Integrada en una de sus partes por el Frente Renovador, sí tiene una propuesta clara reflejada en el texto ‘’El cambio justo’’. A diferencia del PRO, no cambió de discurso, sino que lo afianzó. Por eso el domingo pasado pudimos sorprendernos con la buena elección que hizo el peronismo disidente. Pero hay algo que esta Argentina siempre le va a criticar y es que muchos de sus miembros hayan sido los descontentos del FpV.  Haber pertenecido al frente que gobierna en la actualidad, lo condena a tener dificultades serias para que la gente deposite su confianza en ellos.

No estoy en total desacuerdo con el FpV, pero sí concuerdo con lo que muchos piensan: es hora de cambiar de aires, que no gobiernen siempre los mismos, aplicar políticas contundentes contra la inseguridad y descentralizar la Justicia para que funcione de manera fidedigna. Realmente no estoy de acuerdo ni con el PRO ni con UNA porque veo en ellos modelos económicos liberales que tantos males le dieron a la Argentina y a sus ciudadanos. Nunca debemos olvidar que por gobiernos así, Argentina arrojó estadísticas de un 50% de pobreza y un 20% de desempleados. Entonces, vuelvo a decir que si no podemos evitar la continuidad de Scioli, que apliquemos estrategias. Que gane Scioli, pero desequilibremos su estructura con Vidal gobernadora, con un Congreso más diversificado y con Valenzuela en la intendencia de Tres de Febrero.

Los que afirman no ser kichneristas e iban a votar a Randazzo, a Aníbal y a Curto, no les creo nada. Lamentablemente, y esto hay que decirlo, muchos peronistas se fijaron a quién votaban de presidente y a quién de gobernador. No saben quién continuará siendo intendente ni que también se votaban a parlamentarios del MERCOSUR. Somos una Argentina inteligente. Informémonos para octubre próximo, continuemos informándonos más adelante también, y emitamos el voto de manera consciente y decidida. Vamos.

jueves, 30 de julio de 2015

Déficit fiscal: ¿la solución es bajar impuestos y tomar deuda?

Les presento un análisis fruto del libro ‘’Cómo comprender los conceptos básicos de economía’’ de John Charles Pool y Ross M. Laroe. Veamos su postura.

Desde que el presidente Nixon, en agosto de 1971, rescindió el compromiso de los Estados Unidos de cambiar dólares por oro, las economías e casi todos los demás países del mundo quedaron ligadas a la economía norteamericana. Como prácticamente todas las transacciones – intercambios de bienes y servicio – se hacen en dólares, ahora todo el mundo está comprometido con lo que pasa en la economía de Estados Unidos. Por eso todos los países se ponen nerviosos cuando nuestra tasa de inflación aumenta, pues baja el valor de los dólares que los mantienen.

El resultado neto de las altas tasas de interés en los Estados Unidos implica un dólar fuerte en el exterior, lo cual significa que nuestras exportaciones son más costosas, pero nuestras importaciones más baratas. Así que podemos importar más de lo que exportamos, y la diferencia se cubre con una entrada de dólares procedentes de otros países, atraídos por las tasas de interés más altas. Desde luego, perdemos empleo puesto que exportamos menos, pero ganamos en importaciones baratas, lo cual contribuye a mantener baja nuestra inflación.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decidió aumentar en 1973 el precio del petróleo en cerca de 1700%. El resultado fue la mayor transferencia de riqueza en toda la historia: cientos de miles de millones de dólares fueron transferidos del mundo occidental a los países árabes esencialmente empobrecidos. Es decir, ellos nos enviaron petróleo y nosotros les enviamos dólares para pagarlo.

Luego, los países árabes re-depositaron esos dólares en Nueva York. Lo que los bancos hicieron fue buscar la tasa de rendimiento más alta y prestar los recursos de los depósitos petroleros árabes con gran decisión. En vista de que a mediados del decenio de los ’70 la economía norteamericana se encontraba en recesión, allí no había mucha demanda de préstamos. Pero los bancos no tardaron en descubrir que los países del Tercer Mundo, siempre escasos de capital, se pusieron felices de tomar ese dinero en préstamo.

El primer o de los problemas que no se previó fue que muchos de los países del Tercer Mundo que estaban recibiendo los préstamos y usando los recursos para su propio desarrollo también se estaban beneficiando del alto precio del petróleo. Además, supusieron que la demanda de petróleo era inelástica, es decir, que nosotros lo compraríamos a cualquier precio, pasando por alto el hecho de que cuando los precios suben de manera desmesurada la gente encuentra la forma de reducir su consumo compartiendo los automóviles, tomando el bus, bajando los termostatos, aislando sus casas, colocando cintas en puertas y ventanas para mantener la temperatura, y cuanta cosa sea necesaria para reducir sus gastos de energía.

Tomando el caso de México, uno de los principales receptores de préstamos de bancos norteamericanos producto de los petrodólares de la OPEP, se supo que están pagando el 20% de interés. Lo que quiere decir que en el sexto año pagan en intereses lo mismo que reciben como nuevos préstamos. Si vamos más lejos, en el undécimo año estarán pagando en intereses totales más de lo que han recibido en préstamos totales.

¿Cómo se puede sostener algo así? Pueden recibir más préstamos. Lo cual, naturalmente, empeora la situación. O pueden aumentar sus exportaciones, o disminuir sus importaciones. En la actualidad hay cerca de ochocientos mil millones de dólares en concepto de préstamos pendientes a los países del Tercer Mundo. Prácticamente ninguno de ellos está abonando al capital. Muchos, ni siquiera pueden pagar el interés. Ese es el problema más grave.

La reflexión: claramente en Argentina seguimos la segunda opción en los últimos doce años. Aplicamos fuertes restricciones a las importaciones, sobre todo cuando evidenciamos dificultades en la balanza comercial (desde 2011) y no sólo se alentó al campo (a pesar del criticado cobro de los derechos de exportaciones) sino que se invirtió en agroindustrias, que otorgan valor agregado a nuestra producción primaria y la hacen más rentable a nivel mundial. Será difícil continuar con este modelo económico sin correcciones porque las cifras que nos brinda la estadística no son las mejores que podríamos experimentar. Pero debemos entenderlas en un contexto de período recesivo que pronto volverá a la prosperidad. La economía de un país no funciona como la economía de una empresa. En períodos de crisis no hay que ajustar gastos ni tomar deuda que, como vimos, no podemos pagar ni siquiera sus intereses. Decisiones como ésta nos perjudican enormemente.


Por último, ampliando esta reflexión hacia el ámbito político, recordemos que el Frente para la Victoria cuenta con mayoría en el Poder Legislativo. Entonces, es claro que ‘’será difícil continuar con este modelo económico’’. Por ello, el FpV ajustará, devaluará, se inclinará por un modelo ahorrista y de inversiones (todas estas suposiciones tendrán lugar en los próximos meses), pero de manera gradual y ‘’encubierta’’. En cambio, la propuesta de toda la oposición (miren lo que me atrevo a decir), es jugarse por la primera opción: tomar más préstamos. La ideología de la oposición completa (Cambiemos, UNA, Progresistas, FIT y los demás) para obtener la victoria es contradecir el modelo económico actual. Pueden verlo Uds mismos en los ‘’espacios cedidos por la Dirección Nacional Electoral’’. ¿Y saben qué? La gente no se atreve a cambiar el rumbo y girar hacia un modelo liberal. Ya tenemos experiencia en eso, y nos dejó con un 50% de nuestra población pobre y un 20% de Argentina desempleada. Si no me creen, observen con atención los resultados de las PASO el próximo domingo 9 de agosto.